La importancia de las revisiones periódicas:
Los ojos también envejecen y pueden desarrollar cambios silenciosos. Una revisión a tiempo permite detectar errores refractivos, enfermedades hereditarias o condiciones propias de cada edad.
Frecuencias recomendadas según etapa:
Niños (0–12 años)
• Primera revisión a los 6 meses.
• Luego a los 3 años y antes de entrar a primaria.
• Después: cada 1–2 años.
Adolescentes (13–18 años)
• Cada 1–2 años, especialmente si usan pantallas por largo tiempo.
Adultos (18–40 años)
• Cada 2 años si no presentan síntomas.
• Cada año si son usuarios de lentes o pantallas intensivas.
Mayores de 40 años
• Revisión anual para descartar presbicia, glaucoma y cambios en retina.
¿Qué señales indican que debes acudir antes?
• Dolor ocular
• Vista borrosa
• Sensibilidad a la luz
• Lagrimeo constante
• Dificultad al enfocar